Para entender Gran Torino es inevitable situarla en el contexto de una carrera plena y diversa como la que ha tenido Eastwood tanto delante como detrás de las cámaras. Es una película muy personal, una obra madura de un superdotado para el cine, de un maestro. Desde que rodara su gran obra maestra, Sin perdón (1992), Eastwood ha ido oscilando entre películas de marcado carácter intimista y emocional (Los puentes de Madison, Medianoche en el jardín del bien y del mal, Million Dollar Baby), con otras más comerciales y efímeras (Ejecución inminente, Space Cowboys), pero siendo todas y cada una de ellas la película que él quería hacer en ese momento. Gran Torino se sitúa sin duda alguna dentro del grupo de las primeras. Eastwood relata a través de un personaje al más puro estilo de Harry Callahan o Tom Highway casi todos los grandes temas de los que se puede hablar en una película: Las relaciones familiares, el racismo, el honor, el deber, la guerra, los cargos de conciencia, la religión... De la vida, en definitiva, y las relaciones humanas es de lo que habla Gran Torino. Y lo hace manera magnífica. La relación que se establece entre Walt Kowalski, un veterano de la guerra de Corea, y Thao, su vecino oriental, y el resto de su familia, con la sencilla premisa del intento de robo del coche de Walt, un Gran Torino de 1972 por parte de Thao, es sencillamente conmovedora. Y lo es porque, a pesar de algunos tópicos bien resueltos que van apareciendo durante el film, la historia avanza de forma comedida, con ritmo lento y sosegado, in crescendo hasta un climax final que no por previsible deja de ser emocionante y repleto de talento. La cinta acaba explotando en la pantalla dejando brotar todas las emociones que se habían ido acumulando durante su desarrollo, pero que se habían quedado guardadas en nuestro cerebro hasta que Eastwood decide abrir la compuerta. Y cuando esto ocurre es cuando te das cuenta de lo increiblemente buena que es. Es cierto que no se la puede considerar como una "gran película" (en realidad es probable que tenga más defectos que virtudes), pero si que nos sirve para que podamos reflexionar y darnos cuenta de lo buen director que es, del mimo que pone a la hora de realizar cualquier trabajo que se proponga, por muy modesto o menor que sea dentro una intensa y completa filmografía, y de lo bueno que ha sido para el cine contar con este duro y curtido veterano, que detrás de su máscara de tipo rudo y sin sentimientos esconde un ser sensible, que capta mejor que nadie la realidad, que sabe perfectamente de lo que habla cuando reflexiona sobre las emociones, los sentimientos y las relaciones humanas, y que sabe llevar como pocos a la pantalla fragmentos de esa cosa que llamamos vida.
Quede aquí este humilde post como homenaje en vida a un grandísimo cineasta: Mr. Clinton Eastwood Jr.
Cojo el fusil y...
Gran Torino - 6 sobre 10
Gran Torino - 6 sobre 10
A mí me encantó la peli. El guión tiene algunas cosillas un poco forzadas y tampoco me pareció que estuviese especialmente bien estructurado pero da igual, me lo pasé tan bien (y tan mal ^^). Habla de muchos temas y de todos ellos con la profundidad y honestidad habitual de Mr. Eastwood. Una radiografía de la sociedad brutal y una creación de personajes genial.
ResponderEliminar¡Bravo, bravo!
Me ha gustado más que todas las de los Oscar, aunque es de este año, ¿no? Contará para los próximos Oscar supongo...
1abrazo Pakillo!