Ahora voy a hablaros de la que me parece una de las mayores decepciones del año. Se trata de Revolutionary Road (Sam Mendes), la última película del que fuera director de la magnífica American beauty (1999). Nominada en tres categorías (Actor de reparto, dirección artística y vestuario) la cinta narra las desventuras de un matrimonio de clase media en la década de los 50. Un matrimonio que oculta más de lo que parece a simple vista, con rencores, sueños frustrados y sentimientos de culpa. Pues bien, todo esto el señor Mendes lo ha mezclado de tal forma, que el resultado sólo puede ser calificado de coñazo. Ni tiene ritmo, no tiene fuerza, no hay capacidad de análisis. Los diálogos se van sucediendo uno tras otro, sus personajes no paran de hablar, pero lo único que consiguen es ir aumentando mi sensación de que estoy perdiendo el tiempo. Desconozco la obra matriz en la que se basa la película, la novela de Richard Yates, pero apostaría a que es infinitamente mejor que su adaptación a la pantalla. No veo nada en la película que me guste, que me motive, que me haga pensar. El drama de sus personajes me resulta ajeno, monótono, y si, capto que es fiel y veraz a la hora de describir las monotonas vidas de un matrimonio que ya no se quiere y necesita dar un salto hacia delante. Pero como diría el gran Sir Alfred Hitchcock, para ver un trozo de vida ya está la propia vida. En el cine tiene que haber algo más. Y en este caso, me temo que el señor Mendes y todo su equipo no logran aportarlo.
Toca ahora la gran olvidada, al menos en las categorías principales, de este año. Se trata de El caballero oscuro (Christopher Nolan), la última de Batman, que pese a acaparar innumerables nominaciones (ocho en total) en apartados técnicos, no está nominada ni a mejor película ni a mejor director, cosa que creo injusta. Es de las mejores películas del año. Pese a su comercialidad (es obvia, pero no por ello debe ser algo malo), Nolan se desenvuelve a las mil maravillas con el material que maneja, y lo eleva a algo más que cine palomitero. Esta nueva visión del hombre muerciélago, como ya ocurriera con Batman Begins (2005) es una profunda revisión a las miserias del ser humano, analizadas a través de sus personajes, todo ello envuelto en el fantástico aura de misterio y terror que han logrado caracterizando a la nueva Gotham. No deja de una historia de buenos contra malos, pero tanto los buenos como los malos están llenos de matices que son los que hacen rica a la historia. Y todo ello acompañado de espectaculares secuencias de acción que no está superpuestas sino que hacen avanzar la trama. Por desgracia, la película tiene el lastre de su duración, a todas luces excesivo, y de pecar de grandilocuente en algunas de sus escenas, pero en general el conjunto es bueno, y ya quisieran el 80% del cine comercial estadounidense acercarse siquiera un poquito al nivel de esta película. Y entre toda la oscuridad y misterio que rodean esta nueva aventura del señor Wayne, emerge Heath Ledger, cuya figura, aún más agrandada desde su muerte, convierte al Joker en uno de los personajes más terroríficos que jamás se hayan visto en un cine, por la complejidad de su mente, pero sobre todo por la sencillez de sus actos y su discurso. Y pese a que creo que está un poco sobreactuado, creo que es merecedor de ese oscar póstumo que a todas luces recibirá el próximo domingo.
La última que os voy a comentar hoy es Vals con Bashir (Ari Folman), candidata a mejor película de habla no inglesa, y principal favorita. Me gustó este primer documental animado de la historia. Sorprende por la calidad de la animación, por lo complejo de la historia y por su estructura narrativa que sabe sacar todo el partido del uso de dibujos para narrar los horrores de la guerra. Hay mucho de metáfora en la película, pero también mucho dolor, el dolor que causa saberse responsable de algo pero no querer, o no poder, admitirlo. El viaje que nos brinda Folman hasta el año 1982, y la matanza de refugiados palestinos que se produjo, es a la vez escalofriante y estimulante, pues sabe recrear un hecho pasado con la fuerza y claridad de si hubiera ocurrido ayer. Es un film valiente, pues explora la propia culpa de su creador, el cual se enfrenta a ella sin pudor ni reticencias. Este tipo de atrocidades no pueden volver a repetirse. Contra nadie. No hay excusas, solo importa la verdad. Ese es su principal mensaje. Y es un mensaje de lo más acertado. Habrá que estar atentos a los próximos trabajos de su director. Apunta muy buenas maneras.
Cojo el fusil y...
The wrestler - 6 sobre 10
Revolutionary road - 3 sobre 10
El caballero oscuro - 6 sobre 10
Vals con Bashir - 6 sobre 10
The wrestler - 6 sobre 10
Revolutionary road - 3 sobre 10
El caballero oscuro - 6 sobre 10
Vals con Bashir - 6 sobre 10
Buenas, Pakillo
ResponderEliminarA mí Revolutionary Road tampoco me gustó demasiado, no me pareció que los personajes estuviesen bien desarrollados, creo que los personajes están continuamente hablando de su vida y sus aspiraciones, pero en ningún momento llegas a "ver" al personaje y a conocerlo de verdad, con lo cual ya puede ser muy bonito lo que digan que no me cuenta mucho, aunque Michael Shannon interpretando a un "loco" me pareció ¡¡brutal!! Y Winslet y DiCaprio me parecen grandísimos actores.
El caballero oscuro me pareció un peliculón, así, no me pongo ni colorao ^^ Me parece una obra maestra del espectáculo, y además con su generosa porción de mensaje y profundidad. Para mí, junto a Wall·E, lo mejor del año.
De las nominadas a película he visto Harvey Milk, que me gustó bastante, muy interesante, bien hecha, bien escrita, a la dirección de van Sant le sobra alguna cosa pero bueno, bien... y sobre todo, Sean Peann increíble, ¡¡oscar ya!!. Y también Benjamin Button, que también me gustó, aunque sin parecerme un peliculón, creo que tiene un mensaje muy facilón y tópico, pero una historia muy entretenida y una dirección de Fincher grandiosa.
1 saludo!
Gracias Andrés por tus comentarios. Eres sin duda mis más fiel seguidor, siempre aportando cosas interesantes. Sigue así, no me falles. En cuanto a lo de Sean Penn... Cuando veas The Wrestler lo comprenderás. Mickey Rourke está insuperable. Es imposible no enamorarse de él y de su personaje, Randy "The Ram" Robinson. Es realmente impresionante, una delicia.
ResponderEliminarUn saludo a todos aquellos que deciden perder su tiempo leyendo este blog.
Atentamente, Johnny.